Nota necesaria. Este es un documento escrito de manera progresiva durante quince años 1998 a 2013. Resumen agradecido por lo vivido entre un Día de Acción  de Gracias y otro Día de Acción de Gracias, durante ese tiempo. Fue compartido cada año y por alguna razón que no sé explicar en 2014 lo detuve. Hoy lo retomo tal cual fue remitido en 2013…Dando gracias a Dios, un día después…

Gracias por tanto…como cada año en estas fechas

Noviembre 28,2013

¡Quince años ya!…Otra vuelta al sol hemos dado y la raída mochila de mi corazón donde cargo el inventario de supervivencia rebosa de esperanza y alegría para de nuevo aquí brindar la alegría casual de un cuento que aún no tiene final, y que con el tiempo se añeja haciendo surgir de su esencia, cada vez mejores tintes, mejores sabores, mejores aromas, mejores bendiciones…

Un día al año para dar gracias a Dios por todo lo que tenemos y lo que no tenemos, aún…

Sólo Dios en Su soberanía sabe el por qué de cada bendición y de cada tragedia. En su perfecta voluntad, Dios orquesta cada instante de nuestra existencia como oportunidad para dar gracias y como momento para glorificarlo en nuestro andar…

En medio de la incertidumbre de estos tiempos que nos tocan y a  la luz de la fe que nos alienta, la mucha o poca fe que tengamos, debemos tener dos certezas: primero, nada es fortuito, todo está escrito por el autor de la vida, la existencia y todo cuanto es, y segundo, somos afortunados los que estamos hoy, porque en nuestra fragilidad hemos sido sostenidos en medio de todo y pese a todos.

Se me hace necesario, hoy, como siempre hoy, celebrar la vida desde la realidad trascendente que somos sujetos de su inmenso amor que argumentó desde el principio del tiempo el plan de nuestra vida…Plan que escapa a nuestro control, por más intentos que hagamos de estar en control….

Feliz periplo de un año más en el que he vivido la certeza de aquel verso en el libro de Job que dice Jehová dio, Jehová quitó…El vértigo del dolor y la esperanza se han confundido en una danza extraordinaria que no deja más que un gran sentimiento agradecido por todo lo vivido…

Seguimos aquí y ahora, viviendo los pequeños privilegios que nos hacen grandes privilegiados.

La gran mayoría de ustedes ya ha recibido este mismo mensaje, detalles más detalles menos. Como cada año hay gente nueva que lo recibe, ellos no lo saben, pero si están incluidos es porque son nuevos motivos que justifican este envío, por lo compartido, por lo vivido, en lo mucho o en lo poco, en lo práctico o en los sueños entretejidos al calor de alguna esperanza o simplemente por coincidencias en este ciberespacio que hace tan pequeñas las distancias y tan cercanos los corazones.

Muy importante es saber antes de continuar:

No es necesario responder. No es la idea. Si no compartes mis criterios te felicito. Esta es mi decisión y quise compartirla con ustedes, los de ahora y los de siempre. Puedes borrarlo aquí mismo. No hay embrujo y no tendrás 7 años de mala suerte si lo borras. Siéntete libre de hacer lo que quieras con este mensaje, pero si te parece, preferiblemente, compártelo en familia. Léelo en familia.

Esto es sólo una pausa de unos minutos en esta nueva vuelta que iniciamos hacia un nuevo día para dar gracias.

Aquí de nuevo al son de una esperanza en este tiempo que nos toca, donde nuestra fragilidad es confrontada….

Hoy, los que así lo asumimos, celebramos el Día de Acción de Gracias, con cena y pavo, o simplemente con el corazón…

Un día al año para dar gracias a Dios por todo lo que tenemos y lo que no tenemos, aún…Comparto estos principios fundamentales y mis gracias al Padre y a la vida, pues ustedes son parte de esta vida que me ha tocado vivir y en lo mucho o en lo poco de cada uno de ustedes he recibido cuando menos una simple sonrisa o una nota compartida en este ciberespacio.

Gracias por tanto…

Gracias Señor ante todo por la fidelidad de Tu Palabra.

Gracias Señor por tu vida, que me da vida en la esperanza absoluta en tus promesas.

Gracias Señor por ésta vida y por mi vida.

Gracias Señor por enfrentarnos al miedo de ver partir al ser amado, aún cuando las convicciones de nuestra fe me permiten saber que se regocijan hoy en Tu presencia.

Gracias Señor por la libertad…que me permite escribir y compartir estas líneas sin temor y sin vergüenza.

Gracias Señor por mi familia, remanso de paz y fuente de pequeñas guerras, marco en el que crezco y me moldeo, para a tu imagen llegar a ser, quizás y al menos, un hombre de bien tratando de vivir tu Palabra.

Gracias Señor por el privilegio de que, de madrugada, puedo encontrar frentes cálidas y durmientes a las cuales besar y bendecir, y por la cuales darte gracias.

Gracias Señor por mi hija, proyección elemental de mi ser y de mis ansias. Cajita de música, de dulces sorpresas y de verdades. Premio que me has dado. Amor de mis amores, verdad de mis verdades. Razón para ser lo mejor que puedo ser…Ella asomándose al lugar en donde extenderá sus alas para volar, yo viviendo la cautela de este tiempo con más ganas que nunca cada día de abrazarla en la extraña racionalidad de saber que debe volar  y no querer verla volar…

Gracias Señor por mi hijo, retoño que crece ante mi asombro, razón de nuestros dulces desvelos, de este dulce cansancio y de mi ilusión por su mañana que hoy es mi presente. Gracias por haberme permitido ver de nuevo, ya hace doce años, el milagro de una vida que crece, que nace y nos proyecta. Gracias por darme un nuevo amigo con quien compartir la vida, él desde su pequeño y maravilloso mundo de sorpresas, yo desde mis esperanzas. Otro amor de mis amores y otra verdad de mis verdades.

Gracias Señor por mi mujer…Ayuda idónea que me cediste desde la eternidad del tiempo… Compañera, amiga, amante y esposa. Complemento que equilibra mis muchas fallas. Ojos que tengo cuando me falta visión…Compañera o adversaria de paces y de guerras que hasta hoy han tenido, siempre, buenos finales en esta historia larga de veinte y tantos años, que si son algo…

Gracias Señor por mis padres, origen de mi origen y fuentes de inspiración. Punto de apoyo que nunca me ha faltado. Mi sol y mi luna de mis días y de mis noches.

Gracias Señor por hacerme el cuarto de cuatro hermanos, porque al hacerme el menor me diste tres ejemplos a seguir. Tres guías en la niñez y tres amigos de hombre. Gracias por sus silencios y su palabra, por su humor y sus nostalgias,por su tenacidad. Gracias por su beso, inevitable sello de amor fraternal que nos une en honor de nuestro sol, de nuestra luna. Guíalos, bendícelos. Ilumina sus pasos y muéstrales el camino de tu Verdad.

Gracias Señor por mis hermanos en Ti, ¡Cuán bendecido me haces con ellos!

Gracias por el recuerdo de mis abuelos y por mi última abuela, Marina, dama del cuento de mi vida que entretejió en nuestras conversaciones, con sus recuerdos, las memorias de una parte de mi origen para que no se pierdan ni en la soledad de sus años ni en el tiempo que se le agotó…fuente indispensable de cariño que me legó en sus últimos momentos el testimonio de fe más grande que haya vivido y la convicción de saber que Jesús tomó sus manos…

Gracias Señor por los que ya descansan y por su amor incondicional que guardo en aquel lugar que solo Tú y yo conocemos, como desde el primer día.

Gracias Señor por enfrentarnos  al dolor inmenso e intenso por la muerte de Alfredo…¡Cuán agradecido estoy por su buena vida y por su entrega de amor para con toda mi familia!…Duele aún, y sin embargo, un sentimiento de agradecimiento me sobrecoge por la bendición de haberle tenido. Aquilato hoy cada conversación sostenida, cada nota tocada, cada canción compartida, cada sueño y cada verso compartido en la complicidad feliz entre un padre y un hijo…Gracias por Alfredo Señor…

Gracias Señor por la salud y por la enfermedad, pues con la una me haces consciente de lo dichoso que soy al poseerla, y con la otra me recuerdas lo dichoso que soy de, en sentido general, gozar de buena salud.

Gracias Padre por las manos benditas de los doctores. Instrumento tuyo que lucha en tus designios por salvar la vida y retar tu mandato, para al menos darnos la ilusión momentánea de prolongar el tiempo de aquellos a quienes el tiempo se les agota…

Gracias Señor por la adversidad y mis errores, porque en ellos veo las pruebas de Tu amor por demostrarme que tengo tantos motivos para sobreponerme, para crecer, para aprender y para creer…

Gracias Señor por las dudas y por mis faltas, que ponen a prueba mi fe y mi vida en tus caminos…ellas me fortalecen porque siempre encuentras las formas para hacerme reencontrar con Tu fidelidad y Tu Palabra.

Gracias Señor por el trabajo que hoy no tengo, porque es uno de los mecanismo que nos brindas para recordarnos que solo Tú eres constante y que el mejor trabajo es cultivar la fe en Tu Palabra y Tu fidelidad, que no pasan ni pasarán.

Gracias Señor por el dinero, mecanismo con el que puedo construir parte de mi bienestar exterior, que es muy importante más no esencial…

Gracias Señor por los amigos, los verdaderos. Los que están ahí, no importa la hora, ni las ocupaciones, ni sus preocupaciones, ni su poco tiempo. Hermanos con los que me premias.

Gracias Padre porque en algún Junio nos permitiste vivir y sufrir la muerte de un amigo consumido por el cáncer. Por ese amigo que perdí y por su ejemplo de vida más que de muerte, pude reafirmar mis convicciones de fe en sus propias convicciones. Porque en su temple y su valor, en su dolor y en su pena mantuvo siempre presente que tras su triste padecer hubo un propósito que fue escrito en el libro de la vida, para beneficio suyo y de todos quienes le acompañamos en su vía cru¡¡cis particular tan dignamente asumido. …Gracias Señor por la tristeza vivida en la muerte del amigo, porque su sufrimiento y su lecho de muerte sirvieron de crisol en el que cada lágrima derramada fue toque del buril con el que retallabas nuestra fe y nuestras  esperanzas. Extrañándote, amigo, desde aquella triste noche en que nos despedimos en un Junio cualquiera

Gracias por la oportunidad que me cedes de saber que puedo ayudar, aunque sea mínimamente a aliviar el dolor ajeno.

Gracias Señor por las personas con las que no coincido ni en ánimos, ni en sentimientos, ni en criterios porque nuestras diferencias me hacen reflexionar, más que juzgar, a la luz de Tu Palabra, sobre el norte a seguir, sobre lo que es justo, sobre lo que debo ser y hacer, sobre lo que debo dar y lo que debo exigir.

Gracias Señor por la dicha de que en mi mesa, hoy no faltará comida.

Gracias Señor por la dicha de que en mi mesa, hoy no faltará agua.

Gracias Señor por la dicha de que en mi casa, hoy no me faltará compañía.

Gracias Señor por la dicha de contar con un techo.

Gracias Señor por la dicha de poder dar una educación a mis hijos.

Gracias Señor por el simple privilegio de que esta noche, antes de dormir, tendré la oportunidad de decir a alguien “te amo, que Dios te bendiga”

Gracias Señor por todo lo bueno y las pequeñas cosas que día a día me rodean, y que por pequeñas y cotidianas tantas veces olvido y no percibo que está tu bendición en cada una de ellas.

Gracias Señor porque con lo bueno y lo malo que he podido tener o padecer, hoy saco balance y el resultado es el de un tipo definitivamente feliz, es decir yo.

Gracias Señor por este nuevo amanecer que me concedes, y por los más o menos 16,386 anteriores.

Gracias Señor por la Paz que hoy sigo llevando dentro, y que me permite compartir en este día tan especial mi agradecimiento con quienes comparto el día a día, el de vez en cuando o la alguna vez.

Gracias Señor por este hoy, por este aquí, por este ahora.

Gracias Señor por la Esperanza y por la Fe, porque ellas me permiten saber, que al final cuando sea el silencio, cuando sea la calma, cuando sea el descanso… podré sentir la luz de Tu rostro.

Gracias a ustedes, que han llegado a estas últimas líneas, por permitirme irrumpir en sus respectivas historias con este mensaje que no tiene más intención que recordarles los muchos motivos que tenemos, para dar gracias a Dios por el beneficio de vivir, de existir, de estar aquí y ahora.

Sonríe. A pesar de todo y por todo lo que tienes a tu alrededor la vida es ciertamente bella y siempre tendrás más de un par de motivos para dar gracias.

De seguro, al menos en diez de los motivos anteriores coincidimos.

Gracias Señor por todo lo que vendrá y por lo que espero… Gloria a Ti Padre

Karel Suazo Rancier

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