“2 Pedro 3:4-7 “sabiendo primero esto, que en los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias, y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación. Estos ignoran voluntariamente, que en el tiempo antiguo fueron hechos por la palabra de Dios los cielos, y también la tierra, que proviene del agua y por el agua subsiste, por lo cual el mundo de entonces pereció anegado en agua; pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos.

“Vivimos como ateos prácticos”

La primera vez que escuché la expresión me fue de gran impacto en tanto me hizo caer en cuenta de dos cosas, primero, que es en la cotidianidad donde la profundidad de nuestras raíces de fe queda evidenciada y, segundo,  que es una lucha campal la que nos toca para honrar el Nombre de Dios en esa cotidianidad.

El pequeño gran Pablo nos advierte en Romanos 12:2 (a) “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento,”

Este pasaje de Pedro debe confrontarnos en nuestra realidad cotidiana, porque en la medida en que forme parte de nuestro día a día, aquello que él advierte harán los “burladores” (negar la obra de Cristo), queda entonces claro que lo que nos advierte Pablo ya ha echado raíces en nuestro corazón, junto con el Evangelio que hemos conocido: nos vamos conformando al entendimiento del mundo.  Vamos aceptando a cuenta gotas, en lo práctico de lo que somos y cómo vivimos, de aquello que Pedro nos advierte.

Por eso es preciso y urgente preguntarnos:

  • ¿Vivo una vigilia cierta del regreso de mi Señor y Salvador, Jesús?
  • ¿Creo que Dios formó los cielos y la tierra con el soplo de Su Palabra?
  • ¿Vivo como para esperar el Juicio prometido?

Si mi cotidianidad evidencia una respuesta negativa a estas preguntas queda claro que estoy viviendo un cómodo ateísmo práctico, aunque llame a Cristo, Señor y Salvador.

¿Cuán cristiana es mi cotidianidad?”

365 Meditaciones…58

Febrero 27

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