1 Juan 5:7-8Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno. Y tres son los que dan testimonio en la tierra: el Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres concuerdan

El misterio de la bendita Trinidad, de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, sólo es entendible por medio de la fe. No hay racionalidad humana que lo pueda interpretar, sólo por medio de la fe sabemos que es así.

El Espíritu Santo es el elemento que une los testimonios sobre el Hijo en el cielo y en la tierra.

Nuestro Dios trino, Padre, Hijo y Espíritu Santo, da testimonio de Cristo desde el cielo y en la tierra, es por medio del Espíritu que podemos dar testimonio de Aquél que vino en agua y sangre, como nos estableció Juan en el verso 6.

El perdón de los pecados que el agua y la sangre expresan, sólo puede ser testimoniado por un corazón donde el Espíritu Santo mora.

La transformación de una vida, por la acción del Santo Espíritu obrando en su cotidianidad, es el mejor testimonio del accionar del agua y la sangre, que es Cristo, en esa vida.

¿Es nuestra vida testimonio de Cristo obrando en nosotros? ¿Es nuestra vida de este lado de la gloria evidencia del poder transformador del Espíritu morando en nosotros?”

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Abril 28

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