“2 Juan 1:1-3 “El anciano a la señora elegida y a sus hijos, a quienes yo amo en la verdad; y no sólo yo, sino también todos los que han conocido la verdad, a causa de la verdad que permanece en nosotros, y estará para siempre con nosotros: Sea con vosotros gracia, misericordia y paz, de Dios Padre y del Señor Jesucristo, Hijo del Padre, en verdad y en amor

El tiempo en que Juan escribe su segunda carta, se estima es el mismo en que escribió la primera carta, alrededor del año 90, de manera que el contexto histórico de la fe cristiana en que Juan escribe, es el mismo.  Juan, el anciano, está escribiendo a una iglesia o una familia de la segunda y tercera generación, y el mensaje que envía en esta segunda carta va orientado en el mismo sentido: advertir contra los falsos maestros.

A diferencia de la primera carta, dirigida a la iglesia en general, por las diferencias evidentes en la estructura de su introducción, en esta segunda carta, Juan escribe a alguien en específico, a un grupo de personas importantes en su tiempo, para él y para los creyentes. Un grupo de personasa quienes yo amo en la verdad; y no sólo yo, sino también todos los que han conocido la verdad”

En su saludo introductorio, Juan evidencia un amor especial por este grupo de personas, que bien puede ser una familia o una iglesia. Los estudiosos no han podido determinar si la carta es dirigida a una mujer y sus hijos: la señora elegida y a sus hijos” o a una iglesia, como cuerpo de Cristo, desarrollada en la casa de esta mujer.

Sea uno u otro el caso, el destinatario pasa a segundo plano, en tanto la estructura y profundidad del mensaje tiene aplicación práctica en ambos.

Varios elementos son fundamentales considerar en esta introducción:

  • Esta mujer y su familia, o esta iglesia, es “elegida”, es una “escogida”, de manera que su importancia, es importante, valga la redundancia. (v.1)
  • Esta mujer y su familia, o esta iglesia, son amadas no sólo por Juan, sino por todos los que han conocido la verdad. (v.1)
  • La verdad a que Juan se refiere no es otra que Cristo Jesús, Señor y Salvador. (v.1 y qué mejor verso que Juan 14:6 “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí”)
  • Esa verdad, Cristo, es la causa que genera el vínculo del amor que los une y que une a la iglesia en la (v.2)
  • Juan es intencional en recordar la eternidad de esta verdad que hemos conocido: “estará para siempre con nosotros(v.2)
  • El verso 3 de esta introducción es una descripción condensada del carácter de Dios Padre y de los deseos de Dios Padre para sus hijos por medio de Jesucristo: gracia, misericordia, paz, verdad y amor.

Conociendo el contexto en que la carta es escrita, no es de extrañar que Juan escriba a una familia o a una iglesia con un nivel de trascendencia como la que la introducción describe. Juan está pensando como estratega. Debe hacer saber a este grupo de personas, a quienes todos aman en la verdad, los peligros que se ciernen sobre la vida espiritual del pueblo cristiano.

Segunda de Juan, nos llevará por planteamientos tan actuales como la fecha que hoy nos toca.

Los falsos maestros, hoy tienen fuerza, y muchos son los corazones que hoy marchan por caminos de falsas doctrinas con aroma de azufre y un calor que poco tiene del fuego del Espíritu y si mucho de infierno.

¿Honra nuestra estructura eclesial la verdad y el amor de Cristo Jesús, Señor y Salvador? ¿Escribiría Juan a nuestra iglesia con la fruición que escribió esta carta?

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Mayo 7

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