“Por cuanto llamé, y no quisisteis oír,

Extendí mi mano, y no hubo quien atendiese,

Sino que desechasteis todo consejo mío

Y mi reprensión no quisisteis,

También yo me reiré en vuestra calamidad,

Y me burlaré cuando os viniere lo que teméis;

Cuando viniere como una destrucción lo que teméis,

Y vuestra calamidad llegare como un torbellino;

Cuando sobre vosotros viniere tribulación y angustia.

Entonces me llamarán, y no responderé;

Me buscarán de mañana, y no me hallarán

Proverbios 1:24-28

Terrible advertencia. La ira santa y las consecuencias de nuestros olvidos pecaminosos. ¿Por qué esperar la calamidad?

El corazón colectivo del hombre hoy, es la analogía perfecta del olvidadizo corazón colectivo del pueblo de Israel. Aún con la presencia viva de Dios entre ellos, viendo Su presencia, viendo Su actuar, viviendo Su cercanía, viendo las manifestaciones milagrosas del poder del Dios, Israel siempre olvidaba y volvía a sus malos caminos.

Así ha sido, así seguirá siendo. Pero Dios nunca dejará de llamarnos en Su inmenso e incomprensible amor.

No hay corazón arrepentido que ante Dios no reciba misericordia, y esta es nuestra esperanza. Salomón nos recuerda el llamado que Dios hace al arrepentimiento.

“Volveos a mi reprensión; He aquí yo derramaré mi espíritu sobre vosotros, Y os haré saber mis palabras”, nos dice el Señor en el verso 23.

Esta secuencia 24 a 28 de Proverbios 1, es una terrible advertencia en cuanto a las consecuencias de nuestra desobediencia ante ese llamado. Es un severo llamado de advertencia a la realidad de nuestros olvidos convenientes y pecaminosos. En particular el verso 26.

Según los estudiosos, la referencia a que Dios reirá y se burlara, es una forma de expresar que Dios no tendrá misericordia en el momento de su ira contra quienes le han dado la espalda.

Que nadie alegue ignorancia. Nadie culpe a Dios en medio de su adversidad, en el calor sofocante de su calamidad. Dios se nos ha manifestado por medio de Su Palabra N cantidad de veces. La sabiduría clama en las calles, Alza su voz en las plazas; Clama en los principales lugares de reunión; En las entradas de las puertas de la ciudad dice sus razones”, nos recuerda Salomón en los versos 20 y 21.

Todo el que dice no creer en Dios, parte del principio que sabe que Dios existe para alguien más. Luego tiene la noción de que puede haber un Dios. Si no tuviese referencia de que alguien sabe que Dios existe, entonces no tuviese noción de la existencia de Dios. Por ello, ¡que nadie alegue ignorancia! Parece enredado, pero no lo es. Que nadie alegue ignorancia: Dios se manifiesta al hombre, aun sea en medio de la selva amazónica. Ellos perciben y saben y tienen noción del ser superior.

¿Por qué esperar la calamidad para buscar de Dios?

Padre, cédenos el privilegio de no olvidar que tú eres Dios. Por amor de tu nombre, danos la constancia de fe que nos permita honrarte en la fragilidad pecaminosa de lo que somos. Abre nuestros oídos a tu llamado y nuestro corazón al entendimiento de tu sabiduría y tu consejo. Gracias porque a pesar de nosotros, nunca cedes en llamarnos y convidarnos al arrepentimiento y al entendimiento de tu verdad.

365 Meditaciones…161

Julio 14, 2017

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