16 Serás librado de la mujer extraña,
De la ajena que halaga con sus palabras,

17 La cual abandona al compañero de su juventud,
Y se olvida del pacto de su Dios.

18 Por lo cual su casa está inclinada a la muerte,
Y sus veredas hacia los muertos;

19 Todos los que a ella se lleguen, no volverán,
Ni seguirán otra vez los senderos de la vida

La imagen aquí descrita por Salomón se refiere literalmente al adulterio, pero igual es la imagen de la traición del pueblo, como colectivo, en la idolatría del pecado que ofende el nombre de Dios.

La sabiduría de Dios obrando en el corazón del hombre, lo libra del adulterio, no solo del acto en el pecado sexual (¡físico o mental!), sino del adulterio espiritual en el errado obrar, en la idolatría misma que da la espalda al Dios verdadero, en la adopción de las formas de quienes niegan a Dios en su vida y procederes.

Salomón nos está advirtiendo sobre ambos ángulos del adulterio, el sexual como tal, y el espiritual en la adopción de la “normalidad” de quienes no creen.

Los Proverbios se escriben en un tiempo en que el pueblo de Israel está rodeado de pueblos paganos, y parte de los consejos van orientados a conservar la pureza del pueblo en relación con su Dios.

El adulterio físico, como acción pecaminosa parecería no requerir de mayores explicaciones, en tanto es una acción específica que no necesita de mayores evidencias. Importante recordar en este punto el pasaje de Mateo 5:28 28 Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. ¿Cuán adúlteros somos en nuestro pensamiento?

Este pasaje nos trae un ángulo diferente del adulterio que debemos considerar para fines de la aplicación práctica del consejo dado. A la luz del planteamiento, cabe preguntarnos hoy: ¿Cuánto paganismo práctico nos rodea? ¿Nos hacemos participes de prácticas eminentemente pecaminosas que son aceptadas como “normales” en este tiempo que nos toca? ¿Somos suficientemente agudos como para meditar en qué participamos? ¿Cuánto adulterio espiritual evidencia nuestra cotidianidad? ¿Cuánta “normalidad pecaminosa” hemos aceptado en nuestros hogares? ¿Somos conscientes del paganismo cotidiano que nos rodea y de los riesgos de caer en ello?

Imágenes que nos pueden ayudar a entender cómo la normalidad disfraza el paganismo que nos hace adulterar en nuestra relación con Dios:

  • Un “cristiano” escuchando, cantando o bailando reguetón (por mencionar solo uno de los géneros musicales de hoy que, por letras y ruido, sin dudas, salen de las entrañas mismas de los avernos)
  • Un “cristiano” regodeándose en la pecaminosidad de programas de radio y TV, donde la vulgaridad es norma y la agresividad verbal una competencia que se disfruta.
  • Un “cristiano” sujeto a la vanidad de la moda para sentirse “realizado”.
  • Un “cristiano” preso de la vulgaridad en su forma de hablar.
  • Un “cristiano” atado a la sensualidad y la pornografía.
  • Un “cristiano” avaro, esclavo del dinero en la truculencia y formas de negociar y gestionar su trabajo.
  • Un “cristiano” presa de vicios comunes: alcohol, tabaco y drogas.
  • Un “cristiano” en medio de lugares en que la idolatría del pecado es la norma y la ausencia de Dios tan evidente como uno mismo: bares, colmadones, discotecas.
  • Un “cristiano” “open minded”, aceptando y aplaudiendo la “normalidad” de un post modernismo progresista que pretende eliminar cada precepto de Dios.

Cuando la normalidad pecaminosa del hoy que nos toca se hace la normalidad del “cristiano”, las comillas al adjetivo no son una exageración.

El pequeño gran Pablo, en dos de sus cartas, nos dejó dos versos que complementan perfectamente estos consejos de Proverbios 2:16-19

Romanos 12:2No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”

1 Corintios 10:23 23 Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica”

¿Cuán “normales” somos? ¿Cuán cotidianamente adúlteros? ¿Cuánto nos parecemos “a este siglo”? ¿Cuán “convenientemente” estamos viviendo la vida?

Padre ayúdanos, que en nuestras fuerzas no podemos ser fieles a ti.

365 Meditaciones…165

Julio 18, 2017

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